PERRO INDIO: ATESORAR Y CONTEMPLAR EL REENCUENTRO CON SU PÚBLICO

Los abrazos del reencuentro y el agite durante todo el concierto: Esas fueron dos de las tres acciones más repetidas por la sala agotada de Encuentro Club (San Justo), el lugar elegido por Perro Indio para el regreso a los escenarios ¿La tercera? Cantar a gritos cada uno de los temas sin contener la emoción que generó ver a su banda de nuevo. 

Es una experiencia movilizadora ver, sentir y dejarse llevar por el trío formado por Rodrigo Álvarez, Sergio Cóccaro y Cristian Gauna. El primer impacto es la potencia demencial con la que suenan: sin lugar a dudas, dejan todo arriba del escenario.

La potencia –que demuestran desde el minuto cero -, es tanto musical y estética como de actitud. Su manera de combinar el hacer lo que a ellos les gusta y expandir, al mismo tiempo, lo que saben que su público quiere. Y sí, es el público de Perro Indio, podría decirse, uno de los más fieles que puede verse en cualquier show.

La banda ya lleva tres discos de estudio, y actualmente, se encuentra trabajando en lo que será su próximo material discográfico: “Estamos muy entusiasmados. No tiene tantas canciones, las vamos trabajando de a poco… A veces agregamos muchas de golpe, y después vamos analizando qué es lo que queda. Este disco va a ser muy riffero, con muchos matices y mucha letra”, nos contó Rodrigo, minutos antes de subir al escenario.

Circus Bar –también en San Justo-, fue el último lugar donde el trío había tocado previo a las nuevas restricciones sanitarias. En esa oportunidad, ya habían compartido con sus fans “Un pacto entre los dos”, canción que pudo volverse a apreciar este sábado en Encuentro, y que formará parte del próximo álbum.

Podría decirse que la lista de temas fue acorde a lo que su público esperaba. Los fanáticos de Perro Indio pueden distinguirse muy fácilmente, porque –casi- todos llevan puestos los buzos o remeras de la banda.

La noche comenzó con “Mente inquieta”. El repertorio contó con 21 canciones, entre las que siguieron: “Al andar”, “Hormigas”, “Ruta y libertad” y “Caos”, tan sólo por nombrar las primeras elegidas.

¿Sabés cómo hacemos para limpiar la dificultad de elegir?: Tocamos lo que nos gusta… Aunque si es por eso, tocaríamos todo. Entonces, vemos cuánto tiempo tenemos para tocar, qué temas sentimos tocar y cuáles temas nos gustan. No hacemos las listas para los demás”, aseguraron Sergio y Rodrigo. Sin embargo, saben –y muy bien- lo que su gente quiere escuchar.

Con sólo mirar la amistad, la emoción y el aguante de las personas sentadas en las mesas frente al escenario, denota, a simple vista, la comunión que genera el reencuentro de un show tan esperado. El pensar, que muy probablemente, muchas de esas personas se conocieron a través de la mejor conexión que existe: la música. Y no cualquiera, sino la de Perro Indio.

La complicidad de los músicos con ese público, las miradas, los gestos, las banderas de distintos puntos del país que en ciertos momentos del show les iban llegando al escenario, las remeras de su club de fans... Aquél espíritu de amor por la música, fue lo que se vivió este sábado.

Fueron casi dos horas de show, que bastaron para escuchar todas esas canciones tan esperadas: “Sigo existiendo”, “Perdido”, “El perro”, “Mi rancho”, “El ladrido de tu voz”.

Sergio (bajista) y Rodrigo (voz y guitarra) no tienen redes sociales. Ellos dicen que quizás, al no tener ese contacto constante con los seguidores, a través de un dispositivo, no los hace tomar dimensión de lo que la banda genera. Sin embargo, sus familiares y allegados son los encargados de hacerles saber todo el amor que reciben mediante las pantallas: “Nosotros dos (Sergio y Rodrigo) no tenemos redes sociales, nos enteramos por la gente que nos cuenta, por nuestras familias… Es muy loco pensar en la gente que nos sigue, el esfuerzo que hacen para poder divertirse como nosotros. La gente que hasta viaja de otros lugares para vernos.”.

Esa charla previa al show, con Sergio y Rodrigo –y Cristian, el batero que sí tiene redes sociales-, demostró, desde lo que es la intimidad de la banda, el laburo colectivo que hay detrás de lo que en general, sólo se ve arriba del escenario: la cantidad de gente que está codo a codo trabajando para que todo salga impecable, la responsabilidad que tienen a cargo, la organización y el amor con el que lo hacen.

Tomar dimensión del empeño que ponen los artistas y las personas que trabajan en la música –y arte en general-, y cómo la pelean día a día: “Hoy, Perro Indio, es nuestro laburo. Somos muchas personas detrás de esto. Nunca, en mi caso particular, me gustó llamar “under” a la escena. Todas las bandas que forman parte del under, no quieren estar ahí, y lo digo en defensa de los artistas. Todos quieren vivir de la música, trascender. El under divide un poco las aguas, y por lo general, el que festeja formar parte del under lo hace porque está, no porque quiera estar ahí”, nos decía Rodrigo.

Es que Perro Indio es una banda que desde que comenzó, no paró de crecer, pero todo a cuestas de mucho esfuerzo y dedicación: “Lo hacemos con mucha felicidad, y nos sorprende y emociona el momento por el que está pasando la banda. El hecho de la música y el público no modifica nuestra manera de laburar, nunca. No venimos a demostrar lo que hacemos, sino a mostrarlo”.

La banda ya tiene fecha para presentarse en uno de los lugares en donde más seguidores tienen: Bahía Blanca. ¿Cuándo? El domingo 19 de septiembre en Complejo Bailotage. Sin dudas, será una gran fiesta.

Lo que fue la tan esperada noche del reencuentro, no podía terminar de otra manera, sino con “Atesorar y contemplar”: “Ha pasado tanto tiempo, tengo tantos sentimientos acá…”, comienza a cantar Rodrigo. Y así fue, como si el tiempo no pasara, que una vez más Perro Indio volvió a reencontrarse con su público.

 

 

 

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Fotos: @thechinorock 



Autor:Antonela Rossi (@antorossm)

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