Warning: mysqli_stmt::close(): Couldn't fetch mysqli_stmt in /home/c2170967/public_html/articulo.php on line 137

COSQUÍN ROCK 2022: EL TAN ANSIADO REGRESO

Este fin de semana se llevó a cabo una nueva edición del Cosquín Rock en el Aeródromo de Santa María de Punilla, después de lo que había sido la ausencia del mismo en el 2021 generada por el COVID-19.

El festival federal más grande del país contó con 2 fechas, 8 escenarios y más de 150 artistas.  

Un sábado de febrero en Córdoba, donde –casi inimaginablemente- no llovió y el sol y el buen clima acompañaron a lo largo de todo el día, aunque eso sí, con baja temperatura durante la noche, vio el inicio en el predio a partir de las 13 horas.

La distribución de los escenarios, la espera de ciertas bandas por parte de sus seguidores, la incorporación de escenarios donde tuvieron lugar nuevas bandas y artistas, la inclusión, consecuentemente, de nuevos géneros musicales más allá del nombre del festival y las ganas de volver a un evento multitudinario, hicieron que desde temprano Punilla se convirtiera en una gran fiesta.

En el día 1, el escenario Norte dio inicio con Inazulina y los chicos de Escalopez. Le siguió Sueño de Pescado, la banda platense y un emotivo show brindado en el primer Cosquín del que participan luego del fallecimiento de Guachi, su guitarrista.

Eruca Sativa, el trío que sin lugar a dudas, fue uno de los puntos más destacados del día. Dieron inicio alrededor de las 16.50 horas, ofreciendo un show compacto pero imponente, que dejó a la gente cantando “una más y no jodemos más” al finalizar.

Otra banda de La Plata, en esta ocasión, El mató a un policía motorizado, tocó sus hits, al igual que Wos, que fue quien siguió en la lista e hizo saltar y bailar a los allí presentes.

“Bienvenidos a la hora del crepúsculo, a la hora dorada”: El sol caía sobre Punilla, y el atardecer acompañó, como en una película, al gran show brindado por Skay Beilinson. El ex guitarrista de Los Redondos tocó sus grandes temas, desde “El golem de Paternal”, “Aves migratorias”, “Flores secas” y “Oda a la sin nombre”. Además, hizo latir el predio con “Criminal Mambo”, “El pibe de los astilleros” y “Jijiji”, y presentó, como ya había hecho en su última fecha en Capital Federal –Movistar Arena- el nuevo tema: “Palomas y escaleras”.

“La noche es un país imaginario”, dice Adrián Dárgelos, líder de Babasónicos, en el último tema lanzado por la banda, que fue quien le siguió a Skay. Con un show impactante, un Adrián exuberante y contento, y la luna detrás del escenario, dejaron al público extasiado de baile para lo que luego fue la llegada de Ciro y Los Persas.

¿Cómo no gritar “El que no salta es un inglés”, después de escuchar a Ciro cantar “Maradó”? Ni hablar, de ver las imágenes del Diego en las grandes pantallas que desplegaron los escenarios Norte y Sur ambas noches. “Pistolas”, tema en el que volvió a ser invitado Wos y la presencia de Manu Martínez, hija de Ciro, quien dio su show, horas antes, en el escenario Boomerang, y cantó, en esta oportunidad “Fuimos”.

La cantidad de escenarios presentes en ambos días hicieron que cada uno de los presentes debiera elegir qué ver y qué, probablemente, lamentar de perderse o ver shows incompletos. Es que hubieron bandas y artistas para todos los gustos, y muchas personas quizás, tuvieron la posibilidad de irse del predio conociendo a una banda o artista nuevo, que a partir de este fin de semana comenzarán a escuchar.

La Casita del Blues tuvo grandes presencias: Los Mentidores, quienes comenzaron, con la presencia de quien organizó lo que fue el festival, José Palazzo, Celeste Carballo, Jimmy Rip & The Trip y La Mississippi, banda encargada de cerrar el sector, al mando de Ricardo Tapia.

Las carpas del primer día, que fueron: Por un lado, la del Heavy Metal y por otra, la llamada “Carpa Pelotera”, donde la banda de Germán Daffunchio dio dos extensos shows en ambas noches, con los hits desde su primer disco, Corderos en la noche, hasta su último lanzamiento de Es Así y las versiones acústicas.

El escenario Boomerang por donde pasaron artistas emergentes como Vale Acevedo, Manu Martínez e Hipnótica, entre otros. Por su parte, y enfrentado al anterior, se encontraba el escenario Paraguay, donde en la primera jornada estuvieron presentes artistas y bandas como Telescopios, la banda cordobesa Valdés, Juana Molina y Peces Raros.

Juanse también dio su presente en el festival y lo hizo en el escenario Córdoba, donde en su banda fue acompañado por Pablo Memi, ex bajista y compañero de él en Ratones Paranoicos.

Mientras tanto, en el escenario Sur se hacían presentes Gauchito Club, Silvestre y la Naranja y Turf, quienes además de brindar un show a la altura del festival y de lo que hacen en cada presentación, tuvo a un Joaquín Levinton que interactuó con el público y hasta hizo alusión a Los Redondos y a “comunicaciones telefónicas en vivo con el Indio Solari”. La cordobesa Zoe Gotusso, por su parte, brindó un show muy cálido, mientras que Julieta Venegas sorprendió con una lista de éxitos como “Limón y sal”, “Me voy” y “Andar contigo”.

La primera noche del escenario Norte tuvo su cierre con Guasones y Los Auténticos Decadentes: Quizás, hasta podría decirse que no puede ser de otra manera. Ambas bandas, colmadas de hits y el indiscutible movimiento –aunque sea de cabeza- que te generan Los Auténticos, hicieron de la primera jornada un cierre con broche de oro.

El domingo comenzó –y fue durante todo el resto de la jornada- un gran día de sol. Personas con las remeras de la Vela Puerca o los pilusos de Divididos decían presente desde temprano, escuchando sonar en vivo en el escenario Norte a bandas como La Chancha Muda o Nagual, que se encuentra próxima a sacar su nuevo material discográfico y brindó un gran show.

Ciclonautas, por su parte, la banda española que llegó al país en la madrugada del domingo para hacer varias presentaciones en nuestro país, llegó más prendida fuego que nunca y dando a conocer sus grandes clásicos en Córdoba.

Llegó después el momento de Airbag, y a partir de allí se escuchó entonar el Himno Nacional argentino en dos ocasiones: con los hermanos Sardelli y con Divididos. Los primeros, que además de los temas de su último disco, tocaron los grandes clásicos como “Amor de verano” y “Solo aquí”.

El público pogueó –como siempre- de la mano de la Vela Puerca. Desplegaron sus trapos, banderas y abrazos. Le siguió el trío formado por Mollo, Arnedo y Ciavarella, quienes nos tienen acostumbrados a una lista insuperable, como banda icónica de nuestro rock que son. “Alma de budín”, “Tanto anteojo”, “Amapola del 66” y temas de Sumo como “El ojo blindado” y “Crua Chan” sonaron durante la noche de la mano de Divididos.

El cierre del escenario Norte estuvo a cargo de la Mona Jiménez en festejo por su aniversario 50 en la música. Para sorpresa de muchos y alegría de otros también, Córdoba bailó al ritmo del cuarteto durante el cuarto creciente que asomaba, con demás, tres grandes invitados como: Micky Rodríguez, Juanse y José Palazzo.

En la Casita del Blues, en esta segunda jornada, participaron Melanie Williams & El Cabloide, Deborah Dixon y Patán Vidal junto a Baltasar Comotto, Malosetti y Sarco, entre otros.

La carpa de Las Pelotas volvió a encenderse, pero en esta segunda oportunidad comenzaron un poco más tarde, cerca de las 22:30 horas, mientras que, la carpa de Heavy Metal del primer día se tiñó de Nueva Tinta, albergando a artistas traperos como Dillom, Taichu, Axel Fiks y Lara91k.

Participaron en el escenario Boomerang Gativdeo, Chiara Parravicini, Delfina Campos e Isla de Caras y muchos más. Por su parte, Vitico volvió con su banda Viticus al Cosquín, tocando en el escenario Córdoba, donde también se presentó La Franela y La que faltaba.

Fito Páez dio su presente después de años nuevamente en el Cosquín. Un atardecer sobre el lateral derecho del escenario que le quedaba más que mágico a los clásicos de siempre, “11 y 6”, “El amor después del amor” y “Al lado del camino”, tan sólo fueron algunos de los que sonaron en aquella tarde. Un Fito que además, celebró la conjunción de géneros en el festival más grande del país y que nombró a sus referentes y amigos Charly y Spinetta.

El cierre del escenario Sur estuvo a cargo de Los Espíritus, de quienes al principio se había anunciado cambio de horario y escenario pero que terminó siendo –al final- el original. Pasadas las 2 de la mañana la banda brindó unos 40 minutos de blues y psicodelia, con una gran puesta de luces y un público que bailó como si no hubieran estado en el predio desde temprano.

La ilusión, adrenalina, manija y felicidad de volver a un festival como Cosquín, que es sin lugar a dudas el más federal y convocante, que apoya a todas las bandas, artistas y géneros de nuestro país, dio cátedra una vez más. Se esperará la próxima edición con ansias, de un evento que aunque uno crea que no puede suceder, sigue creciendo año tras año.

 

 

 

Fotos: @cosquinrock



Autor:Antonela Rossi (@antorossm)

Comentarios

Comentar artículo