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Ritual 87 se presentó en el Microestadio de Lanús marcando lo que a esta altura es un hecho. El movimiento y sentimiento piojoso está tan presente y latente como nunca en los últimos años.
Sumado al abrazo fraternal de Andrés Ciro y Piti Fernández en Vélez hace unas semanas, los ex Piojos Micky Rodríguez y Dani Buira mantienen viva la ilusión de una tribu masiva y rockera que espera un reencuentro total en algún momento cercano en el tiempo.
Hace unos meses Ritual se presentó en el Teatro de Flores en una fecha doble donde marcó “como piso” una concurrencia sold out de casi 4000 personas. El Microestadio granate llenó las expectativas y salvo una platea a medio completar, estuvo a full.
Cerca de las 22 horas Micky Rodríguez empezó a recitar la intro de Maradó a capella y acompañado por las miles de voces que llegaron hasta el sur de la provincia de Buenos Aires, dio inicio a una fiesta de 2 horas y pico donde los himnos piojosos retumbaron en las paredes de Lanús.
Una lista de temas espectacular mantuvo entretenida a un público fiel que no paró de cantar y saltar toda la noche. Babilonia, Taxi Boy, Angelito, Merecido, Esquina Libertad, Bicho de Ciudad, Agua, Al atardecer, Chac Tu Chac y Los Mocosos sonaron promediando la mitad del show. Siguieron Fantasma, Ay Ay Ay, Olvidate, Fijate, El Farolito, Tan solo, Ruleta, Pacífico, Todo Pasa, Fumigator, Cruel, Muévelo, El Balneario (enganchado con Don`t say tomorrow), y Murguita. Tremenda lista, todos más que satisfechos.
Hasta hubo tiempo de volver a alguien que no asomaba hace mucho por los escenarios. La cucaracha Victoria estuvo en Lanús. Sí, cuando los Piojos se daban el lujo que jugar sobre las tablas en sus mejores épocas con la gente, era común ver todo tipo de performances. Desde bailarines, murgas, y muñecos hasta personajes ficticios. “La cuca Victoria” era uno de ellos. Si Fumigator estaba en la lista, la mejor idea que tuvo la banda el sábado fue incluirla en el recital. Quizás los más jóvenes no entendieron el chiste porque nunca la vieron, pero la vieja guardia sonrió al instante. Silvio Squillari estuvo dentro del traje de la cucaracha. El artista es también responsable de la puesta en escena de Ritual 87 que se completa con una atmósfera desértica apocalíptica compuesta de piedras, ramas y objetos varios.
Es muy curioso lo que pasa con los proyectos tributo. Son un fenómeno, venden muchos tickets y llevan mucho público. Razones puede haber varias. Una puede ser que nunca vieron a la banda original (hay muchos pibes y pibas acompañados por sus familias, padres, madres, hermanos mayores) y otra puede ser el solo hecho de participar de un artificio, una complicidad consentida entre músicos y espectadores, que en el fondo no es otra cosa de lo que se tratan la mayoría de los espectáculos (una representación, un “hacemos como que” ; y de eso se trata también el entretenimiento y es válido, está bueno.
Lo cierto es que la banda que completan Chucky de Ípola (ex Piojos, ex Persas), Nahuel Gordillo, Rómulo Arnoldi y Kevin Gunsett (todos de La que faltaba) suena bárbara y dan un espectáculo buenísimo.
Hay muchos más Rituales por delante. La fiesta sigue… y celebramos por eso. Hay mucho más de Los Piojos en el horizonte y mientras disfrutamos de Ritual 87, vemos que el 2024 está a nada y nadie nos quita la ilusión porque como dice Ciro en Difícil (Civilización 2007)… “Una ilusión, se necesita siempre una ilusión”.